Creo en la duda como algo irrefutable, algo necesariamente adictivo y envenenado. ¿Quién no a dudado de las cosas más ciertas? ¿Quién no le ha dado la espalda a la razón simplemente por suposiciones que para otros pudieran resultar absurdas? Es una enorme enemiga.

Imposible de vencer una vez instalada en la cabeza del maldecido. Ni la más pura de las verdades puede llevarla a la extinción. Siempre existirá. Aunque pueda ser olvidada, ella esta al acecho de la menor grieta en la realidad. Volverá a renacer, sagaz, poderosa e irrefutable.
¿Qué seria el mundo sin la duda? Pensar en esto solo me hace sentirme inseguro, paradójicamente, dudar de todo lo que creo. ¿Conocemos realmente nuestro origen? ¿Tenemos memoria visual y real del momento en que la unión entre dos seres vivos dan comienzo a lo que meses después seremos nosotros? Claro que no, solo lo sabemos, solo nos lo dijeron. La duda nacerá, la duda vivirá, la duda esta siempre ahí, latente.
¿La religión esta acaso exenta de ella? Claro que no, es acaso el ejemplo más claro de su inmortalidad. Aunque también nos da noción de la existencia de su peor enemiga: La negación. Pero, ¿es acaso la negación considerada como un sentimiento racional? No, la negación consiste en la absolución de la realidad para con nosotros, es sinónimo de la muerte del hombre como ser pensante, de su mente y sentido de todo lo conciente. La duda, en cambio, es compatible con otros sentimientos.
Nada ni nadie podrá despojar a dicha pregunta venenosa de lo que alguien alguna vez dijo ver. La historia misma, en todos sus aspectos, esta en duda, ¿Por qué? Se preguntará la persona menos desafiante. Porque nadie puede estar seguro de nada cuando no se quiere estarlo, no negándolo, simplemente dudando.
La mentira podría ser el fuego que inicie el incendio de lo inseguro. Pero no es su creador. Aunque la duda se jacte de tener varios: la mera posibilidad de
Y así llego a algo concreto, creo, dentro de lo factible. La duda es posiblemente el simbolismo, la alerta, el cable a tierra que tiene cada ser humano para ser considerado racional. ¿Acaso las computadoras dudan? Claro que no, Porque siguen un formato, un ordenamiento de patrones que le exigen reaccionar de X forma ante un mando especifico. ¿Porque deberíamos de no dudar nosotros acaso? La intriga por lo preestablecido no es una duda enferma y mortal, sino una luz que nos despierta como humanos que somos. Seres pensantes y reflexivos, con un brillo en los ojos que le demuestra al otro la fuerza de nuestras ideas.
Razonar es humano, la intriga es humana, Dudar es humano. ¿Será que somos más humanos apartir de no saber nada con seguridad?
1 comentario:
Buenísimo! Me re cabió la reflexión, llena de contenido, lo que más me llegó, por decirlo de alguna manera, es ese pensamiento de que la mentira es consecuencia de la duda, no siempre causa. Si estuvieramos seguros de todo no inventaríamos una mentira, y, a su vez, no nos afectaría una mentira sobre algo si no fuesemos capaces de dudar sobre eso.
Me parece muy copado todo lo que dice tu decertación :)
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